3 jun. 2014

y este vals

¿Os acordais de cuando de pequeños en el parque el tobogan? ¿De ese vacio que subia brutalmente de la barriga hacia el pecho? Luego el frenazo y el silencio, las visceras de nuevo en su sitio y la arena en los bolsillos. Breve, intenso, completamente adictivo.

Hablo, trabajo, duermo, nada de parque ni tobogan. Y ahora, constantemente, ese mismo vacio atascado entre el pecho y la barriga. Atenuado y diluido pero profundo y preparado para durar.