11 ago. 2013

blau

Si alguna vez logre saquear troya, si alguna vez emprendi el camino a itaca... eso ya no importa: ya no soy el ingenioso ulises sino la paciente penelope y todo el mundo me dice que el barco no va a volver. Ahora mi viaje es domestico. Hago. Deshago. A medida que se enfria la superficie me abro camino entre las brasas. A veces crepitan. Como de profundo sere capaz de llegar, que nuevos monstruos extraños me encontrare en el camino (esos que lleve dentro del alma), solo los dioses lo saben. Ciega, sorda, muda... espero. Al atardecer bajo a la playa, me siento en la arena, busco en el horizonte. Las olas estan agitadas hoy, no es buen dia para entrar en el puerto: mejor que no haya llegado; mejor que vaya a llegar mañana. Y asi.

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